
Hay pocos momentos más desoladores que cuando uno de los miembros de la pareja descubre que le han sido infiel, sobre todo en aquellas ocasiones en las que todo parecía ir sobre ruedas y no había muestras o señales de que esto podría pasar. Son momentos muy angustiosos y parece que se acaba el mundo, o como mínimo que se acabarán para siempre las ganas de vivir en pareja y tener una relación de amor con otra persona.
Pero lo cierto es que antes de derrumbarnos, hemos de tener claro que nosotros NO somos responsables en ningún caso de las decisiones y acciones que tomen los demás, tanto si son nuestra pareja o no. Y que sobre todo, no hemos de poner nunca las llaves de nuestra felicidad en manos de otras personas, ya sea por el tema de la fidelidad en la pareja, como por cualquier otro tema, incluido el de las opiniones sobre nosotros que tengan otras personas, desde amigos y familiares hasta incluso nuestros propios jefes.
Dicho esto y dejándolo claro de antemano, podremos pasar a ver y a valorar qué y cómo podremos superar una infidelidad de nuestra pareja, y decidir también si merece la pena que busquemos razones para dejar atrás ese episodio manteniendo la pareja o si simplemente ha llegado el momento de dejar ese camino y empezar uno nuevo.
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Cómo superar infidelidad de mi esposo
Aunque está establecido que los hombres son por antonomasia las partes más infieles de las parejas, diversos estudios aseguran que esto se está equiparando en la actualidad y cada vez hay menos diferencias entre ambos sexos cuando se trata de ser infieles. Pero siempre nos ha acompañado la creencia de que los hombres son más promiscuos en el tema sexual y no tienen tantos miramientos a la hora de comprometer una relación por el simple hecho de tener una relación esporádica con otra persona.
De todas formas, en el ejercicio de aprender cómo superar una infidelidad por parte de nuestro marido o esposo hay que hacernos las preguntas que veremos en el siguiente apartado.
No supero la infidelidad de mi marido
Normalmente las mujeres que se encuentran dentro de este círculo vicioso de pensamientos, son las que se han quedado atascadas en ideas internas que limitan totalmente la autoestima y se culpan por ello.
Los pensamientos que debemos desterrar para superar la infidelidad de un hombre son:
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Pensar que no eres suficiente mujer para él
Si piensas que la decisión de otra persona (en este caso tu marido) está ligada de alguna manera con tu calor personal y como mujer, estás poniendo las llaves de tu felicidad amorosa en manos de tu esposo, porque es imposible ser responsables de las acciones de los demás. Piensa o reflexiona sobre si puede haberse debido a un periodo muy largo de falta de atención o de falta de sexo en vuestra casa, y si ha sido por voluntad suya o tuya, y entonces trabaja en hablar sobre este aspecto.
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Tener miedo a que te quedes sola
Hay muchas mujeres que no saben vivir solas, y por eso después de las rupturas no tardan en involucrarse amorosamente con otra persona, la primera que les hace caso. Esto es un error mayúsculo, ya que a cualquier edad, las mujeres pueden volver a encontrar una relación de amor en la que se las trate con respeto, cariño y admiración.
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Sentir que te han abandonado
Este sentimiento es muy doloroso en mujeres que ya sufrieron en la pasado, sobre todo en la niñez, un episodio similar, como por ejemplo el de un padre que abandonó a su familia y se marchó del hogar, o, especialmente, en mujeres adoptadas o que hayan pasado parte de su infancia en el orfanato porque no tuvieron padres. En estos casos, lo mejor es acudir a terapia profesional para recibir ayuda psicológica cualificada.
Superar infidelidad de una mujer
Las mujeres también son infieles, es algo que ya hemos visto, pero los motivos de su infidelidad suelen darse por cosas muy diferentes que en el caso de los hombres. Evidentemente esto puede ser un cliché en otros caso, y existirán muchas mujeres con tendencias a ser infieles simplemente por costumbre, por sentirse cazadoras y ver que mantienen el poder de seducción intacto sobre cualquier hombre, o solamente por deseo sexual, ya que (dentro de la pareja) algunas personas son muchísimo más activas que otras.
Normalmente las mujeres no son infieles por una causa esporádica de una noche y conseguir una relación sexual placentera con ello. Las mujeres suelen acabar siendo infieles porque sus maridos ya no las traten bien en casa, no les hagan caso, no reciban atención ni conversación y sobre todo, sientan que su esposo ya no las desea y no las busca para tener sexo de vez en cuando.
Cómo superar infidelidad de tu esposa
Para un hombre es igual de difícil el recuperar la confianza después de haber sufrido una infidelidad por su pareja. Tanto la autoconfianza como el hecho de dejar de lado las dudas y el pensar que su mujer le va a traicionar otra vez con otro hombre. Son motivos por los que los sentimientos de la baja autoestima, el miedo a la soledad y al abandono, afloran en el hombre traicionado igual que en la mujer.
Lo importante es NO pensar en esto, sino centrarse en hablar sinceramente con tu mujer sobre qué parte de la relación es la que no le llenaba y qué le hizo buscar algo en otra persona. Si fue puntual y hay arrepentimiento, se puede arreglar, pero si es algo que ha durado meses/años, o que involucra a otro hombre emocionalmente y ella tiene dudas, es mejor no seguir y empezar otra vida sin esa mujer a tu lado, como mínimo hasta que ya no exista ese dolor y ella haya reflexionado sobre el hecho de no tenerte en su vida.
Después de una infidelidad cuando seguir y cuando no
Aunque cada relación es un mundo, habría dos factores fundamentales para que las parejas decidieran si merece la pena intentar luchar por reconstruir la relación, y es el grado de implicación de la otra persona en la propia infidelidad.
Por ejemplo, es muy diferente el hecho de que una persona haya tenido un desliz por culpa de una fiesta laboral sumada a un poco más de alcohol de la cuenta pero que nunca hubiera pasado antes, a que estuviera viéndose durante meses o años con alguien y, además del desliz sexual hubiese tenido alguna implicación afectiva con esa persona.
¿Es la primera situación menos importante que la segunda? No se puede contestar esa pregunta sin conocer el motivo principal que puede haber llevado a que ocurran. Vamos a analizarlas y a daros consejo:
Infidelidad puntual solo por sexo
Puede ser el caso típico, sobre todo entre las parejas más jóvenes que se ven en situaciones frecuentes de salir de marcha con amigos. Pero independientemente de la edad, si estábamos en una relación seria con alguien, hemos de tratar de averiguar el motivo de esa «traición», por más puntual que nos parezca. Y dependiendo de esos motivos, vamos a decidir si merecería la pena el trabajo de reconstrucción de la relación, o si lo mejor es darla por perdida.
Cuándo seguir con tu pareja
Si la infidelidad ha sido solo por sexo y puntual, pero por culpa de que hemos descuidado un poco a esa persona. Si no le hemos dado la suficiente atención a nuestra pareja pero antes sí que se la dábamos, y no solo en el plano íntimo y sexual sino también a nivel de conversación y afecto. En ese caso puede que haya sentido la necesidad de encontrar y sentir de nuevo esa pasión y atención que tenía antes en casa.
Otro motivo para que con el tiempo pudiéramos intentar perdonar una infidelidad por sexo, sería porque viésemos un conjunto de circunstancias que en lugar de agravantes serían más bien atenuantes, como por ejemplo:
- Que fue solo una vez y no hay ninguna sospecha de otras anteriores.
- Que además no fue algo buscado, sino que más bien tu pareja se vio asediada.
- Que la opinión que tiene de esa tercera persona no es demasiado positiva.
- Que veamos claramente que se encuentra totalmente arrepentido/a y con miedo de perderte.
Cuándo NO seguir con tu pareja
En este caso concreto, aunque la infidelidad se trate de solo un desliz sexual (o con alguien con quien ni siquiera han llegado a darse más que unos besos), igualmente habría motivos para NO perdonarla y no querer seguir con la pareja. Como antes, se podrían dar algunas circunstancias que, juntas o incluso de forma individual, serían suficientes para negar el perdón y no querer pasar por el duelo de la reconstrucción de pareja. Serían cosas como:
- Que tú no hubieras bajado la atención por tu pareja, y la estuvieras tratando tan bien como antes.
- Que en casa se diera una vida sexual continuada y satisfactoria para ambos.
- Que haya pruebas o confesión de que ha pasado otras veces y con otras personas (ya que volverá a pasar).
- Que él o ella (la parte que ha sido infiel) no se muestre arrepentido/a y ponga excusas triviales.
Si se dan alguna de estas circunstancias, especialmente la de que sabéis que esto ha pasado más veces, es mejor romper. Otra posibilidad, algo más trabajosa de nuevo, sería cambiar el estatus de la relación a algún tipo de relación abierta, si es que ambos sois capaces de llevarla con el respeto y la confianza que se necesita y estáis de acuerdo en todos los términos que fijéis.
Infidelidad frecuente con más implicación afectiva
Este es el tipo de infidelidad más compleja, puesto que realmente ya hay una tercera persona de por medio, que forma parte en mayor o menor medida de la vida de vuestra pareja.
Lo que marcará el hecho de que pensemos en querer perdonar o no a la persona que ha estado viéndose con alguien durante un tiempo, es que, como sucede en el caso del desliz, han de haber más atenuantes que agravantes, pero la dificultad del perdón es muchísimo mayor en este caso. Veamos por qué.
Cuando tu pareja lleva meses entablando el tipo de relación que sea con alguien, aunque no sea una relación con demasiado sexo sino más bien emocional, el grado de implicación es muchísimo mayor y probablemente se hayan establecido lazos que no se pueden cortar de raíz por alguna de las dos partes. Es decir, hemos de estar preparados por si la tercera persona en discordia quiere luchar por esa relación furtiva o ya le va bien que se haya descubierto.
En cualquiera de los casos, el camino para perdonar una infidelidad que ha sido continuada es muy largo, ya que al principio quizá hay que poner un poco de distancia o tierra de por medio, para tratar de suavizar las cosas y relajar el ambiente, y luego, en caso de querer apostar por re-intentarlo, prácticamente hay que construir la relación desde cero, con nuevos cimientos, nuevas costumbres y nuevas actitudes, que nos demuestren que vamos por un camino diferente y que no nos conducirá a lo anterior.
Qué no hacer para superar la infidelidad manteniendo la pareja
Si hemos optado por mantener la pareja, hay un par de cosas que no deberemos hacer nunca, o al menos no hacerlas en la medida que nos sea posible, o será como ir echando cerillas encendidas a un polvorín. Las principales son:
- Usar la infidelidad como excusa o arma arrojadiza durante cualquier discusión o problema en casa.
- Desconfiar continuamente de la otra persona y hacérselo notar con llamadas controladoras o actitudes casi detectivescas hacia tu pareja.
Cuánto tiempo se tarda en superar una infidelidad
Lo primero que hemos de aceptar es que esto no será un paseo por el parque y que, según las opiniones de varios psicólogos expertos en terapia de parejas, necesitaremos al menos medio año para volver a estar emocionalmente recuperados. Incluso algunas personas tardan mucho más, llevando el duelo de la infidelidad por varios años (dos o tres), pero esto es porque se han quedado bloqueadas en pensamientos negativos, que se pueden desbloquear fácilmente con la ayuda psicológica de un terapeuta profesional.
En estos casos en los que no parece que avancemos, nuestra mejor inversión será la de acudir a terapia emocional. Unos pocos euros invertidos en nuestra salud mental, es mejor que perder años de nuestra vida con pensamientos equivocados.
